EFE

  • Según la Unión Vegetariana Alemana, 7,8 millones de alemanes son vegetarianos, y junto a ellos crecen los “vegetarianos a tiempo parcial”, que son ya 42 millones.
  • La avenida Schivelbeiner Strasse cuenta con todo tipo de negocios que ofrecen zapatos, cosméticos, revistas, bebidas, ropa, helados… libres de producción animal.
  • El ‘boom’ se extiende a coctelerías, peluquerías e incluso hoteles, que ofrecen hospedaje y un servicio de cocina sin carne ni pescado.

Berlín

Con decenas de restaurantes sin carne, zapaterías que prescinden del cuero, hoteles verdes y hasta tatuadores que garantizan tintes exclusivamente vegetales, Berlín da pasos para convertirse en la capital vegetariana y vegana de Europa.

Según la Unión Vegetariana Alemana (VEBU), 7,8 millones de alemanes son ya vegetarianos y de estos, cerca de 900.000 se declaran veganos, es decir, rechazan cualquier producto de origen animal.

Junto a ellos crecen también los “vegetarianos a tiempo parcial”: 42 millones de alemanes, según datos del instituto demoscópico Forsa, no comen carne tres o más días por semana.

“La tendencia es creciente”, asegura el director general de VEBU, Sebastián Joy, quien recuerda que en los últimos 30 años el número de vegetarianos se ha multiplicado por más de 10.

Una ‘avenida vegana’

Un paso más allá se sitúan los veganos, cuya ideología reina en la berlinesa Schivelbeiner Strasse. Se presenta como la primera avenida vegana del mundo, con negocios que ofrecen zapatos, cosméticos, revistas, bebidas, prendas de ropa, helados, accesorios, comestibles e incluso comida para perros y gatos libres de producción animal.

Un ejemplo es Avesu, una zapatería que desde hace cinco años vende en la capital alemana calzados, bolsos y complementos producidos a base de algodón, corcho, cáñamo y materiales reciclables.

“Ofrecemos productos libres de sufrimiento animal, de fabricación ecológica y elaborados bajo unas condiciones de trabajo justas y sin explotación infantil”, explica una de sus dependientas. Sus productos rondan los 100 euros de media, “un poco más caros que una zapatería al uso”, reconoce antes de recordar que la producción es pequeña y los materiales más costosos.

Cerca se encuentran otros comercios exclusivamente veganos como ‘DearGoods’, de prendas y accesorios, un establecimiento ‘Veganz’, la primera cadena de supermercados veganos de Europa, o ‘Goodies Café’, conocido por sus batidos de soja y sus postres de arroz.

Para facilitar la búsqueda de locales veganos, han surgido aplicaciones móviles como Berlin Vegan Guide, una guía de los restaurantes aptos para los seguidores de esta filosofía de vida en la capital alemana.

El Veggieboom berlinés se extiende a coctelerías, peluquerías e incluso hoteles, reunidos en una asociación con el eslogan “Vacaciones vegetarianas: Sano, sostenible y ético”.

‘Veggie Hotels’ nació en Berlín y ofrece a sus clientes, además de hospedaje y de un servicio de cocina sin carne ni pescado, la posibilidad de realizar cursos de cocina vegetariana, seminarios, clases de yoga o senderismo.

La plataforma ofrece ya más de 500 hoteles en todo el mundo, 344 de los cuales se encuentran en Europa; la mayoría en Alemania (94 alojamientos), seguida, de lejos, por Italia (59), Reino Unido (53), Francia (29) y España (24).

Ante esta tendencia en auge, se suceden los debates, con visiones críticas como la del director del departamento de Endocrinología, Diabetes y Alimentación de la Clínica Universitaria de la Charité, Andreas Pfeiffer.

Considerar sanos los cereales, la verdura y la fruta y no la carne y el pescado es algo “indudablemente falso”, sostuvo en el último coloquio organizado por ‘Die Lebensmittelwirtschaft’, federación que agrupa a la industria alimentaria alemana.

Junto a él se encontraba Paul Pollinger, emprendedor que planea abrir en breve en Berlín la primera carnicería vegana —filetes, salchichas y embutidos a base exclusivamente de tofu— y que defendió el derecho de muchas personas a disfrutar del “sabor” de la carne sin matar un animal.

20MINUTOS

  • Javier Yzuel, dueño de Food Style, la empresa de Vitoria que ha patentado estos huevos, explica cómo consigue que este alimento no pierda el sabor ni los nutrientes.
  • El huevo se fríe primero y luego se pasteuriza para evitar intoxicaciones como la salmonelosis, y posteriormente se congela.
  • Se puede descongelar en un horno de vapor, aunque Yzuel recomienda rescongelarno en la nevera y luego calentarlo suavemente.
  • Una cadena de hamburguesas ya se ha interesado en esta técnica y les ha pedido de un millón de unidades.

Huevo frito

No, no son huevos de gominola, aunque de lejos lo parezcan: se trata de huevos fritos congelados, una técnica novedosa patentada por la empresa española Food Style.

El cocinero aragonés afincado en Vitoria Javier Yzuel, dueño de Food Style, explica en una entrevista en El País el procedimiento a seguir para obtener estos huevos fritos congelados que ya están llamando la atención en el sector de la restauración y cuenta entre sus clientes con la empresa Makro y la cadena de restaurantes Viena.

Primero, se fríe el huevo y se pasteuriza para evitar intoxicaciones alimentarias como la salmonelosis. Este proceso garantiza las propiedades del alimento durante 18 meses. Según explican en su página web, el huevo puede estar congelado hasta 72 horas, en la nevera puede permanecer hasta 48 horas y una vez descongelado debe consumirse en 24 horas.

Esta técnica permite al huevo conservar “un sabor definido, una yema untuosa y todos los nutrientes“, indican desde Food Style.

Javier Yzuel ha logrado equilibrar durante el proceso de congelado las diferencias entre la clara y la yema (con diferente contenido en agua), para que el resultado final sea un huevo cremoso, como recién pasado por la sartén.

El huevo se puede descongelar en un horno de vapor, según explica este cocinero, que recomienda descongelarlo primero en la nevera y luego calentarlo en el horno, al microondas, en la sartén o en una plancha para que no pierda “textura ni calidad”.

Entre los interesados por ofrecer al consumidor estos huevos fritos congelados se encuentra una cadena de hamburguesas, que ya ha realizado un pedido de más de un millón de unidades.

DIEGO G. MORENO

  • Las cervezas artesanales inician la tendencia de jugar con gustos nada tradicionales.
  • Podemos encontrar en el mercado cervezas con sabor a pizza o con wasabi.
  • La empresa extremeña Cerex ha lanzado la primera cerveza con sabor a jamón ibérico.

Cerveza con sabor

Para quedar a tomar algo, acompañarlo con una tapa o relajarse con un libro o una película: la cerveza es una de las bebidas que más se relacionan con la sociedad actual. Ahora, cualquiera puede fabricar su propio ‘zumo de cebada’ e intentar competir en calidad y sabor con las grandes marcas.

Dentro del complejo y heterogéneo mundo de las cervezas artesanales, muchos pequeños empresarios se arriesgan e innovan con sabores y funcionalidades alejadas de la versión original, pero que se basan en las maneras tradicionales de elaboración.

La iniciativa de añadirle un gusto personal a cada cerveza viene de largo, cuando muchos restaurantes y bares alrededor del mundo decidieron incluir un poco de personalidad a sus bebidas. Como los jefes de Mamma Mía, asentados en una pequeña ciudad de Illinois (EE UU), que decidieron crear la primera cerveza con sabor a pizza, incorporando a la receta orégano, tomate o ajo para recrear el característico sabor.

Cada país añade a la base de lúpulo los ingredientes más característicos de su región, como la Rosabi, elaborada por una empresa japonesa y que incluye el wasabi entre sus componentes. En las páginas especializadas en catalogar y criticar cervezas, han dicho que parecía “el pis de Frankestein”. Que sea una bedida rara no quiere decir que sea buena, al fin y al cabo.

Dentro de nuestras fronteras se han adaptado sabores tan tradicionales como el del pan de centeno o las castañas. La empresa Cerex, ubcada en Extremadura, es una de las marcas de referencia en este tipo de experimentos culinarios. Entre sus creaciones podemos probar a qué sabe una cerveza de bellota, de cereza e incluso de jamón ibérico.

En el norte de la Península también han sabido aprovechar los recursos naturales en la creación de nuevos y llamativos sabores. Tras elaborar tercios con tomillo recogido en los pinares de Valladoid o incluir frutas del bosque infusionadas en sus recetas, la empresa Mustache se lanza a la mar para crear una cerveza negra hecha con agua marina tratada en las Islas Cías (Pontevedra) y depurada para lograr el contraste salado con la malta.

El limón se ha quedado en el pasado: es tiempo de atreverse a probar nuevas experiencias y no renunciar a ningún sabor, por raro que parezca.

Cuatro cervezas de sabores para disfrutar

Beauty. Esta cerveza incluye un 10% de aloe vera en su composición, y quiere unir el mundo de la diversión con la vida sana y la alimentación saludable.

Centea. El restaurante madrileño O Pazo de Lugo ha creado esta bebida con malta de centeno, pensando en el maridaje con productos gallegos y tapas.

Andares. La firma extremeña Cerez ha incorporado el sabor del jamón ibérico de bellota en su composición, con una presentación excepcional.

Negra Marinera. Fabricada por Mustache, esta cerveza negra es la primera del mundo elaborada con agua marina. Su precio varía según la marea de las Rías Baixas gallegas.

20MINUTOS

  • El nuevo nombre de la marca aparecerá en las latas y botellas de cerveza.
  • También habrá cambio en los lemas que aparecen en los envases. 
  • ‘E pluribus unum‘, que significa ‘De muchos, uno‘ y está presentes en las monedas de dólar, será uno de los lemas patrióticos utilizados.

Nuevo lata de Budweiser

América, este será el nombre que reemplazará a la marca Budweiser en sus latas y botellas de cervezas hasta que se celebren las elecciones de Estados Unidos en el mes de noviembre.

El cambio de marca temporal comenzará a a principios de verano, coincidiendo con la etapa de más consumo de cerveza, y concluirá tras los comicios nacionales que reeligirá al reemplazo de Obama en la Casa Blanca, según informa The Guardian.

No es la primera vez que esta marca tan consumida en Estados Unidos rediseña su logotipo coincidiendo con grandes eventos. Desde 2011 ha promocionado la bebida con ediciones especiales en la que se ha incluido la imagen de la estatua de la libertad o la bandera de Estados Unidos. Sin embargo es la primera vez que cambia el nombre de su marca de manera temporal.

Además, uno de los lemas que aparece en las cervezas, King of Beers, también se reemplazará por frases patrióticas como E Pluribus Unum, que significa ‘De todos, uno’ y que aparece en las monedas de un dólar y en el Gran Sello de los Estados Unidos

CAIUS APICIUS / EFE

  • El café cortado ha sustituido al postre en la mayoría de las sobremesas españolas.
  • Pedirlo aquí es sencillo, por ser muy común, pero ¿cómo se dice en Italia, Francia o Reino Unido?
  • Ya no se lleva la trilogía café-copa-puro, ni tampoco los terrones de azúcar.

Un osito en mi café

La escena se repite miles de veces cada día en los restaurantes y casas de comida de España: el camarero pregunta si los comensales van a tomar postre, y uno, varios o todos ellos le contestan “a mí traígame un cortadito”. De esta forma, el café cortado se ha convertido en uno de los postres más populares de nuestro país, al menos fuera de casa. Averiguar por qué tanta gente renuncia al placer del postre y lo sustituye por una tacita de café nos llevaría muy lejos; pueden entrar motivos dietéticos, psico-económicos…

Julio Camba, que ejercía de gallego mucho más que un servidor, tal vez dijera que, de ese modo, un café negro, que no tiene nutrientes, se convierte en algo alimenticio, al añadirle, además de los hidratos de carbono del azúcar, las proteínas de la leche. A mí me gusta el café cortado. Desde siempre. Desde antes de que dieran un café decente en la mayor parte de las cafeterías: el toque de leche, que entonces era leche-leche, sin manipulaciones, daba una cierta homogeneidad al brebaje. Además, lo enfriaba un poquito.

Un café cortito, negro, con un chorrito de leche; el Diccionario, lacónico, lo define como “café con muy poca leche”. Se trata apenas de manchar el café con un poquito de leche, lo que hace que en Italia un cortado sea un caffè macchiato, que no debe confundirse con un latte macchiato que es todo lo contrario: leche con una insinuación de café (la palabra leche, en italiano, en francés y en gallego es de género masculino).

Los franceses aluden al color que toma la combinación, y le llaman café noisette, café avellana. En cuanto a los ingleses, si ustedes quieren tomarse un cortado en Londres adopten el lenguaje del té y pidan a drop of milk (una gota de leche) o a cloud of milk (una nube de leche). Les entenderán mucho mejor que si se meten en explicaciones.

El arte de decorar el café con espuma de leche

Hoy, además, hay todo un arte decorativo aplicado al café cortado: con la espuma de la leche, que le da un cierto carácter de capuccino, profesionales habilidosos dibujan los más diversos motivos en la superficie del líquido. Le dan a uno un cortado que da pena estropear revolviendo el azúcar con la cucharilla.

El cortado tras, o en vez de, el postre ha venido a sustituir a la sacrosanta trilogía de la sobremesa española, herida de muerte por nuestras autoridades (nacionales, continentales y planetarias): café, copa y puro. La de los tiempos malos, con café de puchero, aguardiente casero y cigarro sin anilla, y la de los prósperos, con un buen ristretto, un pure malt y una vitola cubana.

Hay que resaltar su carácter de brebaje de sobremesa. El resto del día, lo que manda en las barras y terrazas madrileñas es el café con leche, aunque tratar de publicitarlo hizo que se pusiera a la anterior alcaldesa de Madrid como no digan dueñas. Café con leche con porras, a primera hora; con tortilla, a segunda; con lo que sea, por la tarde.

Era la bebida de los poetas que acampaban cada tarde en un café a la espera de que alguien les financiase ese sencillo vicio; léase La Colmena, de Cela, o véase la película de Mario Camus sobre esa novela. Aquí sí que cabría sospechar que ese café con leche era una de las pocas fuentes de proteínas animales que tenían estos eternos aspirantes a ganar unos Juegos Florales.

Ya no se ven terrones de azúcar

Hablando de azúcar, hace muchísimo tiempo que no veo un terrón de azúcar. Hoy todo son sobrecitos o, en los sitios de alta gama, azucareros con distintos tipos de azúcar, entre los que hay cristales, pero no los preciosos e incitantes terrones de antes, cuando a uno le preguntaban eso de “¿cuántos terrones le pongo?”. Camba cuenta que un invitado contestó a la pregunta afirmando que cuando el café era bueno no le ponía azúcar, para, tras probar el que le dieron, pedir “seis o siete terrones”.

Por cierto: el Diccionario llama a estos terrones azúcar de cortadillo. ¿Ideales para un cortado? No es esa la intención de la Academia, pero queda bonito. Hoy nuestros cortados son muy bonitos, pero flaquean en componentes. Ciertamente, si lo pedimos descafeinado, y con sacarina (llamamos así a cualquier edulcorante, la verdad), es responsabilidad nuestra; la leche ya lo es de quien nos lo hace. Porque, en el bar, ¿a que usted no sabe con qué tipo de leche le hacen el cortado? Voy más allá: ¿a que, además, le trae sin cuidado saberlo?

Pues eso: descafeinado con sacarina y leche desnatada. Lo que los castizos llaman “un desgraciao”, en este caso de bolsillo. O sea: un cortado en el que, de alguna manera, asoma la picaresca española del uso del sucedáneo, pero presentado de una manera muy atractiva. Y, si hablamos de picaresca, no nos queda más remedio que pensar en los huéspedes habituales del sevillano patio de Monipodio, donde se desarrolla la mayor parte de la ejemplar novela cervantina que lleva por título, ya ven ustedes qué casualidad, Rinconete y… Cortadillo. Como el terrón de azúcar. Como nuestro café-postre con diminutivo cariñoso, aunque inusual.

20MINUTOS

  • La cadena de hamburgueserías ha asegurado que el nuevo producto es “más sencillo” y elimina los conservantes artificiales.
  • La multinacional intentará frenar con este y otros cambios la pérdida de clientes que experimenta en América del Norte.

McNuggets de pollo

La multinacional de comida rápida McDonald’s ha anunciado este miércoles que se encuentra probando una nueva receta para los McNuggets de pollo en Estados Unidos, que elimina los conservantes artificiales.

La cadena de hamburgueserías explicó, según la agencia Associated Press, que 140 locales en los estados de Oregón y Washington ya cuentan con la renovación del producto.

Aunque no explicaron los cambios en la composición, sí aseguraron que es “más sencilla” y que los padres “podrán sentirse bien” respecto a ella.

Se cumple así la última medida tomada por el gigante alimenticio para mejorar su imagen de calidad y evitar la pérdida de clientes que experimenta, algo que intentará solventar con una estrategia de renovación de sus productos estrella.

La semana pasada, los responsables de McDonald’s ya anunciaron pruebas para una nueva versión de la hamburguesa Big Mac, a la que aumentarán la cantidad de carne. 

EFE

  • Se trata de un pequeño dispositivo integrado en film plástico transparente.
  • Reacciona al ser colocado sobre alimentos en mal estado.
  • Los científicos japoneses que lo han desarrollado esperan evitar con él casos de intoxicación alimentaria.

Detector de alimentos en mal estado

Un grupo de científicos nipones ha creado un pequeño dispositivo integrado en film plástico transparente que es capaz de detectar cuándo alimentos como la carne o el pescado se encuentran en mal estado, informó esta semana el diario nipón Nikkei.

Se trata de un ‘material inteligente’ de un centímetro de longitud que reacciona al ser colocado sobre estos productos, y cuyo uso permitiría evitar casos de intoxicación alimentaria, según sus creadores, un grupo de investigadores de la Universidad nipona de Yamagata (norte).

El sensor es capaz de detectar la histamina, una sustancia que se genera cuando las bacterias comienzan a descomponer los aminoácidos de los alimentos, y capaz de causar síntomas de intoxicación alimentaria incluso en pequeñas cantidades.

El aparato está compuesto por un microcircuito impreso sobre sobre un material semiconductor en un film plástico, y en el futuro se podría integrar en envoltorios capaces de informar de forma automática sobre el mal estado de los alimentos.

Actualmente existen otros sensores similares en fase de desarrollo, aunque de mucho mayor tamaño, destacan los científicos nipones. A partir de este prototipo, los investigadores aspiran a desarrollar un dispositivo comercializable en unos tres años, según el citado periódico nipón.

El equipo de la Universidad de Yamagata, dirigido por el científico Shizuo Tokito, también trabaja en un sistema para conectar esta tecnología a teléfonos móviles, con el objetivo de que los consumidores puedan recibir información sobre el estado de los productos desde la distancia.

EFE

  • Aunque el ritual o criterio de servicio depende del estilo de cerveza, quienes más saben de esto recomiendan la tirada especial o en dos tiempos.
  • El primer tiempo consiste en llenar tres cuartas partes de la copa sin generar espuma.
  • El líquido debe caer sobre las paredes, sin movimientos de arriba y abajo de la copa y sin introducir el vaso en el grifo.
  • Tras ponerlo en vertical, el segundo paso consiste en llenar los últimos tres centímetros de copa de una crema de espuma.
  • Los expertos consideran que algunas modas, como las de congelar los vasos, “mata” la cerveza.
  • Lista: diez usos de la cerveza que desconocías.

Cerveza

La cerveza perfecta, se tire en grifo o se sirva en botella, se consigue en dos tiempos, con un ritual cuidadoso, mimando el producto hasta la coronación de la copa con una espuma cremosa y, sobre todo, no se bebe en vasos congelados.

La cultura cervecera aumenta en España a ritmo de cañas y los hosteleros y el público en general cada vez conocen más de este producto, que es la bebida alcohólica más consumida en el país y que requiere una pequeña inversión de tiempo para servirse en su punto.

Tirada en dos tiempos

Aunque el ritual o criterio de servicio depende del estilo de cerveza, quienes más saben de esto recomiendan la tirada especial o en dos tiempos, como es el caso de Fernando Iglesias, responsable de cultura cervecera de Estrella Galicia y presidente del jurado que el próximo martes elegirá al mejor tirador de España.

El paso previo, uno de los grandes olvidados al tirar una caña, es el uso del mojacopas, una herramienta cervecera muy común en los grifos de los bares pero que no siempre se utiliza, y que permite eliminar polvo o restos de abrillantador, y crear una capa de agua imperceptible para que el líquido se deslice con suavidad.

El primer tiempo consiste en llenar tres cuartas partes de la copa sin generar espuma, para lo que se debe hacer un “descarte” abriendo rápido el grifo y dejando que el primer chorro que sale caiga a la bandeja, para después inmediatamente poner la copa con una inclinación de 45 grados respecto al caño de cerveza.

El líquido debe caer sobre las paredes, sin movimientos de arriba y abajo de la copa y, por supuesto, sin introducir el vaso en el grifo, que además de antiestético es antihigiénico.

A medida que el vaso se llena, tratándolo “con mimo”, intentando que el chorro no caiga sobre la cerveza y solo toque las paredes, se pasa al ángulo vertical y se cierra de un solo golpe el grifo cuando quedan unos tres centímetros de copa vacíos.

En el segundo tiempo, denominado la coronación de la cerveza, interviene “parte de la magia del grifo”, según Iglesias. Este paso consiste en llenar esos tres centímetros de una crema de espuma, que al fin y al cabo no es más que cerveza emulsionada.

El truco para ello es abrir solo un cuarto del grifo para conseguir un efecto similar al de batir la cerveza, hasta que se complete toda la copa, y ya se habrá conseguido la cerveza perfecta.

La crema debe ser fina y constante, con una nebulosa de gas carbónico debajo, y conseguir el llamado “encaje de Bruselas”, que son los aros de espuma que se quedan marcados en la copa después de cada trago. “Si una cerveza está perfecta, al ver el vaso vacío podría decirte en cuántos golpes la has bebido”, afirma Iglesias.

Una cerveza, si está tirada perfectamente, aportará más suavidad, un punto de carbónico más preciso, más cremosidad, menos sensación de saciedad y te hará una invitación: una segunda caña.

El vaso congelado “mata” la cerveza

“Se puede tardar un poco más, pero no se pierde el tiempo, se está invirtiendo”, explica Iglesias, quien no comparte algunas modas como las de congelar los vasos, ya que sensorialmente “se mata” la cerveza. A pesar de ello, avisa de que “la cerveza está para disfrutar, que cada uno la tome como más le guste”.

¿Y la cerveza de botella?

En cuanto a servir una cerveza de botella, una costumbre que se está perdiendo, el ritual no cambia mucho y, si el consumidor está en casa, debe mojar la copa, servirla en dos tiempos, conseguir la coronación con crema jugando con la distancia entre el recipiente y el vaso y conseguir que no quede nada en la botella.

La cerveza está muy ligada a la tierra y por ello la forma de servirla cambia, con copas más grandes en el norte y más pequeñas en el sur, donde suele estar más fría, tener menos graduación y ser tirada “muy abierta”, con poco movimiento y sin la crema espumosa.

AGENCIAS

  • No renuevan su contrato con Platea, pero Sinergias United Chefs se mantiene.
  • El equipo de Platear asumirá la dirección de los espacios que gestionaban.
  • Sinergias United Chefs es un proyecto que reúne por primera vez a tres estrellas Michelin y donde cada receta es el resultado de su trabajo en conjunto.

Paco Roncero

El multiespacio gastronómico Platea de Madrid se queda sin sus estrellas Michelin al desvincularse el proyecto Sinergias United Chefs, la sociedad formada por los cocineros Paco Roncero (La Terraza del Casino, Madrid), Marcos Morán (Casas Gerardo, Asturias) y Pepe Solla (Casa Solla, Pontevedra).

Los tres, junto con la experta en nutrición Mercedes Barros, se encargaban de las propuestas culinarias de La Huerta de Merchina, Castizo, De Cuchara-Entrecortes y La Despensa Marina.

Estudian “ofertas en Madrid”

Marcos Morán ha confirmado que no renuevan el contrato pero que Sinergias United Chefs se mantiene y ya estudian “ofertas en Madrid” que irán en el camino de “la cocina saludable”.

“Es un nicho que no existe en España y en el mundo está bastante implantado. Comida rica y sana. Esperemos que una de las propuestas se pueda llevar a cabo entre fin de este año y principios del próximo”, ha apuntado.

Sinergias United Chefs, un proyecto que reúne por primera vez a tres cocineros estrella Michelin y donde cada receta es el resultado de su trabajo en conjunto, seguirá desarrollando su concepto de cocina tradicional actualizada y su objetivo de “dar de comer bien y poner en valor la gastronomía y la despensa españolas” en futuras iniciativas.

Desde Platea Madrid han manifestado que el motivo de la desvinculación de Sinergias United Chefs es que su propuesta gastronómica “no era lo suficientemente ambiciosa“, que busca ahora “más calidad” para un lugar que cuenta con 15 microespacios temáticos, el restaurante Arriba de Ramón Freixa y oferta de coctelería y bebidas.

“Nuevo enfoque gastronómico”

Desde este viernes, será el equipo gastronómico de Platea el que asuma la dirección de los cuatro espacios que gestionaban Roncero, Solla y Morán, que suman cuatro estrellas Michelin.

“A partir de ahora habrá un nuevo enfoque gastronómico, apertura a nuevas cocinas y colaboraciones con grandes chefs invitados”, anuncian desde Platea.

Con una inversión privada de 60 millones de euros y tras dos años de obras, el edificio del antiguo cine Carlos III del barrio de Salamanca se transformó en Platea, que también cuenta con una zona de eventos y presentaciones.

ISRA ÁLVAREZ

  • En plena dictadura, la marca más famosa de tarteras llegaba a España.
  • Medio siglo después se ha reinventado hacia los productos para cocinar en el microondas o el horno y en los utensilios de cocina, además de la conservación.

Reunión de Tupperware

Durante la dictadura franquista el derecho de reunión quedó severamente restringido. Un grupo de personas reunido en una casa era algo no sólo inusual, sino además sospechoso. Pero eso no impidió que el 14 de febrero de 1966 un grupo de mujeres se reuniera en un piso de Madrid para la que fue la primera demostración en España de los productos Tupperware.

En su mayoría, eran mujeres de la alta sociedad, poco sospechosas y de buen nivel adquisitivo. La marca estadounidense cumple medio siglo en nuestro país, pero su historia se remonta a 1945, cuando el químico Earl Tupper fundó su empresa, y a 1946 cuando patentó y sacó al mercado su “tazón maravilla”, el primer contenedor de polietileno que tenía un cierre hermético y que además permitía expulsar el aire, por lo que aumentaba el tiempo de conservación de los alimentos.

Hoy en día el 87% de los consumidores reconoce la marca, pero los inicios no fueron fáciles. Se comenzó a venderlos en tiendas, pero su material y el cierre, peculiar por aquel entonces, no atraía a los compradores. Hasta que a la vendedora Brownie Wise (que llegó a ser vicepresidenta de la compañía) se le ocurrió llevar los productos a las casas, y explicar su funcionamiento.

En pleno siglo XXI los productos de Tupperware siguen vendiéndose sólo a domicilio o bajo pedido a la comercial local en su página web. “En una tienda esperas a que el cliente entre, con la venta directa eres tú el que busca al cliente, así no dependes de los vaivenes de la economía. Además, reduces costes de empresa, como en locales, alquileres, suministros…“, explica Antonio Gil, director de la compañía para España y Portugal.

Es un sistema que funciona, al menos, en números, pues durante los años de la crisis la marca consiguió un crecimiento acumulado del 8%. “Aún quedan en activo vendedoras que comenzaron en los 60″, explica Gil, que defiende el sistema como una posibilidad de autoempleo.

Desmontando mitos, los típicos y archiconocidos contenedores de plástico para la nevera ahora sólo suponen un 20% de las ventas de Tupperware, que ha evolucionado con las necesidades del consumidor, hacia utensilios para cocinar en el microondas o el horno y otros aperos para la cocina. De hecho, ahora las famosas ‘Tupperware Parties’ se han transformado en “experiencias culinarias”.

Tupperware puede tardar entre dos y tres años en desarrollar un producto nuevo. La tecnología que se emplea en algunos de sus productos es idéntica a la utilizada por la NASA en algunos utensilios y permiten, por ejemplo filtrar las ondas del micro para poder cocinar al vapor.

Una de las cualidades que han hecho de Tupperware un producto de calado en la sociedad (su marca ha dado nombre a todo un universo de productos, e incluso a los conocidos tupper-sex) es el diseño. Si pasean por el museo de Arte Moderno de NY o Londres pueden encontrarse en sus vitrinas coladores, bandejas, vasos o sandwicheras de Tupperware.

Un imperio en datos

  • El 90% de la fuerza de ventas son mujeres, aunque cada vez hay más hombres entre los vendedores de la compañía.
  • 1.000.000 de consultoras autorizadas venden los productos Tupperware en más de 100 países de todo el mundo.
  • Cada 2,5 segundos se produce una ‘Tupperware party’ en el planeta.
  • 103 millones de consumidores, participan en una demostración de productos cada año.

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