BebercioCerrábamos la semana pasada con la noticia de un bastante posible nuevo etiquetado para las bebidas alcohólicas a medio plazo. Y comenzamos esta con un tema bastante relacionado: la absurdez de atribuir al consumo moderado de alcohol, sin dudas, cualquier beneficio sobre la salud.

He querido dejar un tiempo más que prudencial para hacerme eco de esta noticia que al parecer, tal y como ha demostrado el tiempo, ha sido atada, amordazada y, en definitivas cuentas, olvidada por el paso del tiempo. Claro, como no promociona el consumo de alcohol (ni “moderado” aunque sea)… no interesa.

Tal y como se puede contrastar se trata de una reunión en el Hospital Regional Carlos Haya en la que una serie de expertos desmitifican de forma rotunda aquello de que el consumo de bebidas alcohólicas puede reportar beneficio alguno sobre la salud. Estos expertos lo hacen además sin pelos en la lengua:

El alcohol no presenta ningún aspecto positivo para la salud, excepto el alcohol de 90 grados cuando se utiliza como antiséptico para curar las heridas. Un buen vino tomado de manera moderada es menos malo que otras bebidas alcohólicas, pero eso no significa que posea efectos cardioprotectores […]

El alcohol es una sustancia tóxica, adictiva y cancerígena, que mata a 130.000 personas en Europa cada año. Hay 242 enfermedades relacionadas con el consumo de alcohol […]

Las bebidas alcohólicas cuentan con una buena imagen en la sociedad y son bien aceptadas, pero se estigmatiza al alcohólico […]

Cuanto menos alcohol se beba, mejor.

Con estas contundentes palabras se expresó el jefe de la unidad de conductas adictivas del Hospital Clinic de Barcelona, Antoni Gual. A partir de aquí es irremediable hacer la consabida pregunta ¿están estas palabras respaldadas por la ciencia?

Pues lo cierto es que a pesar de haberme desojado buscando la referencia que se cita en el artículo señalado referente a que la prestigiosa revista The Lancet haya hecho una reciente publicación en este sentido… el caso es que no la he encontrado. Al menos como reciente. Pero sí que he encontrado otros estudios interesantes que no creo que deban pasarse por alto, a pesar de que nunca han tenido el impacto mediático de otros estudios de muy inferior calidad que, poniendo el consumo de alcohol en un pedestal, han disfrutado de los fuegos artificiales y el buenrollismo con el que casi no importa qué medio los suele acoger.

Sin ir más lejos y sin alejarnos de The Lancet tenemos este de aquí Drug harms in the UK: a multicriteria decision analysis que nos viene a decir que el alcohol es sin lugar a dudas y teniendo en cuenta todos los aspectos (físicos, sociales y psicológicos) la droga más dañina por encima, y no poco, de otras sustancias, otras drogas, consideradas como “duras” (y puedes pensar en la que quieras… el consumo de alcohol le gana en daño general). Pensaras que el anterior estudio descontextualiza el “consumo moderado” y esas cosas, bueno, puede ser cierto, pero aun no he acabado.

Este otro interesante estudio publicado en el British Medical Journal hace apenas dos meses aclara bastante las cosas y deja pocas dudas:

Las asociaciones benéficas entre un bajo consumo de alcohol y la mortalidad por cualquier causa pueden ser atribuibles en buena parte a una selección inadecuada de los grupos de referencia y un inadecuado manejo de los posibles factores de confusión. Cuando se compara la población abstemia (no bebedores) con otros grupos de población que sí bebe el posible beneficio del consumo de bebidas alcohólicas solo se pone de manifiesto en el grupo de mujeres de más de 65 años. En el resto de grupos clasificados por edad y sexo no se ha encontrado beneficio alguno para la salud a partir del consumo de ninguna medida de alcohol. En cualquier caso y además de mínimas, todas las posibles asociaciones protectoras podrían explicarse a partir de sesgos en la selección de la muestra.

En un editorial adjunto a este artículo se explicaba, no sin razón, que incluso si el alcohol resultara tener un efecto protector contra una cierta patología, este también aumentaría el riesgo de contraer otros problemas de salud (cuestión que ya puse de manifiesto en su día en esta entrada).

Vino ¡salud a raudales!... o no

Vino ¡salud a raudales!… o no

En mi opinión estamos de nuevo ante la misma historia anteriormente repetida (o en la actualidad) con no importa casi que alimento, producto o nutriente. Es decir, por la razón que sea en un momento concreto se pone en alza el consumo de un determinado alimento (bien por intereses comerciales poco loables o bien por las limitaciones de la ciencia en un momento dado) o por el contrario se criminaliza. En cualquier caso, de esta forma se tiende a crear una sensación de que ese mensaje forma parte de una especie de Ley universal, al estilo de la Ley de gravitación universal. Luego, con el paso de tiempo, los avances en el conocimiento científico (recuerda “la maleta de Asimov”) no solo pueden llegar a cuestionar los planteamientos anteriores sino que en no pocas ocasiones llegan a contradecirlos de forma bastante contundente (recuerda el caso del huevo).

Creo que este caso, el del alcohol… sea cual sea su matriz alimentaria que lo vehiculice (desde el whisky al pacharán pasando por el vino y la cerveza) a cada día que pasa se añade un mayor contenido a la literatura científica de forma que en este caso se apunta a que beber alcohol es más dañino que lo contrario… que es lo que se ha venido afirmando en los últimos años.

En cualquier caso y suponiendo que yo esté equivocado, en lo que creo que no hay confusión alguna es al respecto de que con el tema del alcohol las cosas no están nada claras. Así, en este sentido, estando la salud en juego, yo me quedo con la frase final de este estudio que sostiene lo que a mi juicio debiera ser la línea de intervención en la promoción de las bebidas alcohólicas a través de la salud.

Lo más probable es que cualquier promoción de alcohol por razones de salud termine ocasionando mucho más mal que bien.

No estaría mal que nuestras autoridades sanitarias tomaran nota de este “principio”. Estoy convencido que será una lucha encarnizada en la que los sectores implicados pondrán todo de su parte para que el paradigma salutífero del consumo moderado de alcohol no pierda comba.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interese consultar:

  • El efecto del alcohol sobre la salud. La opinión de la OMS
  • Consumo de alcohol, cáncer y salud cardiovascular según la OMS (de nuevo)
  • Bebidas alcohólicas y salud: ¿Buena o mala relación?

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Imagen: photostock vía freedigitalphotos.net

 

EFE

  • Investigadores del CSIC y la Universitat Politècnica de València han evaluado seis formulaciones experimentales de yogures.
  • De todas ellas, la que generó más capacidad saciante fue la que incluía una cantidad extra de leche desnatada en polvo y un tipo de almidón.
  • Los resultados bren una vía en el diseño de nuevas estrategias de control alimenticio.

Yogur

Investigadores del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universitat Politècnica de València (UPV) han obtenido nuevos yogures con un alto contenido en proteína y mayor capacidad saciante.

El trabajo, que ha sido publicado en la revista Food Research International, abre una alternativa en el diseño de nuevas estrategias de control alimentario, informaba esta semana la Universitat Politécnica en un comunicado.

La profesora de investigación del CSIC y coordinadora del proyecto, Susana Fiszman, explicaba que existe una “necesidad real en el mercado de formular alimentos que contribuyan a controlar el apetito“, y que por ello se planteó formular un yogur con capacidad saciante como una estrategia interesante, que se ha desarrollado con éxito.

Según explicaba Isabel Hernando, investigadora del Grupo de Microestructura y Química de Alimentos de la UPV, la proteína es el macronutriente más eficaz para proporcionar un efecto saciante, “de ahí que la formulación de productos lácteos con mayor contenido proteico pueda ayudar a modular la ingesta de alimentos”.

En su estudio, los investigadores evaluaron hasta seis tipos diferentes de yogur: uno en el que añadieron leche desnatada en polvo, en el segundo incorporaron proteína de suero de leche, y el tercero era el “yogur control”, es decir, sin proteína añadida.

Para obtener los otros tres, añadieron un 2% de almidón a cada una de las formulaciones anteriores con el objeto de mejorar la percepción de una textura cremosa. Para determinar la capacidad saciante de cada uno de ellos, se llevaron a cabo pruebas sensoriales, en las que participaron más de cien consumidores.

De todos los productos, añaden las mismas fuentes, el que despertó mayores expectativas sobre la capacidad saciante fue el formulado con leche desnatada en polvo y almidón.

“Asimismo, la adición de almidón para la muestra control aumentó significativamente la percepción de su capacidad saciante, por lo que su utilización para reforzar dicha capacidad podría ser una herramienta útil en este tipo de productos lácteos“, añadía Hernando.

Las investigadoras analizaron también cómo influye sobre la sensación de saciedad la percepción sensorial del consumidor, y el yogur con leche en polvo y almidón fue definido como el más denso, compacto y cremoso, atributos que desencadenaron en los consumidores más expectativas de capacidad saciante, apuntaba la investigadora.

Asimismo, estudiaron cómo afecta la adición de proteínas y almidón a las propiedades microestructurales, reológicas, de viscosidad y consistencia del producto, así como al tránsito oral y, en consecuencia, a la aceptación final por parte del consumidor. Los investigadores del IATA (CSIC) y la UPV siguen trabajando en el diseño de nuevas estrategias de adición de ingredientes saciantes a alimentos cotidianos y, entre otros, estudian nuevas formulaciones de pasteles de queso.

Pava con cava

Los movimientos pro defensa del consumidor de la Unión Europea están realizando una importante presión para que el etiquetado de las bebidas alcohólicas incluya más información que la hasta ahora contenida en ellas. Propuestas que se están encontrando, para no variar, con una considerable resistencia por parte de la industria implicada a la que esta medida no le gusta ni un poquito.

Hasta ahora la poca información obligatoria que contienen alude al grado alcohólico y a la presencia de algunos alérgenos potenciales. Esta iniciativa se veía venir ya de lejos cuando en el RE 1169/2011 (del que te hablé en esta entrada) se advierte que para 2014 la Comisión europea debía presentar un informe al respecto de la idoneidad de incluir esta información en el etiquetado de las bebidas alcohólicas (artículo 16)

A esta nada remota posibilidad (la de incluir en su etiquetado un listado de ingredientes y una información nutricional en la que se incorpore el valor calórico del producto) se suma la de incluir advertencias al respecto de la idoneidad de su consumo en por parte de mujeres embrazadas, menores y aquellas personas que vayan a conducir.

(En esencia la coalición de organizaciones que están haciendo más presión al gobierno de Bruselas son la European Alcohol Policy Alliance (Eurocare), la European Public Health Alliance (EPHA), la European Association for the Study of the Liver (EASL), la European Liver Patients Association (ELPA), la United European Gastroenterology (UEG), la Association of European Cancer Leagues (ECL), el Standing Committee of European Doctors (CPME), el Royal College of Physicians (UK), el British Medical Association, la Scottish Health Action on Alcohol Problems SHAAP, y el Alcohol Action Ireland).

Todos ellos se alegran de que hace apenas un mes el Parlamento Europeo diera un primer paso a la hora de aprobar una solicitud dirigida a la Comisión Europea para que elabore un marco legal que regule un nuevo etiquetado con más información antes de que finalice 2016. La solicitud para regular la información en el etiquetado de las bebidas alcohólicas salió adelante con el voto de 63 de los 68 miembros del comité sobre medio ambiente, salud pública y seguridad alimentaria.

Ciudadanos celebrando el posible nuevo etiquetado en las bebidas alcohólicas

Así de contentos se pusieron los bodegueros al conocer la posibilidad del nuevo etiquetado (simulación)

No se ponen de acuerdo ni desde dentro del sector

Lo más gracioso del tema es que dentro del propio sector de bebidas alcohólicas hay fuertes enfrentamientos con una industria, la cervecera, que está encantada de que se compare el valor calórico de su producto con el del vino y no digamos ya con otras bebidas espirituosas ya que saben que la información, muy probablemente, se ofrecerá a los consumidores, siempre, por cada 100mL de producto. En esas circunstancias, más o menos, al whisky le corresponderán unas 245 kcal, al vino unas 85 kcal y la cerveza sacará pecho y (meterá barriga) con tan solo unas 45.

Por su parte la industria de los licores ha contratacado afirmando (y no le falta ni pizca de razón) que las cantidades de consumo estándar de unas y otras bebidas es muy diferente ya que “nadie” que bebe cerveza bebe 100mL de cerveza… bebe más; y nadie que bebe whiky bebe tampoco 100mL de esta bebida por ración. Este sector por tanto aboga por una información en la que se contemplen las raciones típicas de todas las bebidas y no por 100mL.

En mi opinión los “licoreros” lo tienen difícil ya que esa forma de presentar la información por la que abogan, a pesar de ser la típica en Estados Unidos (calorías por ración estándar) no se usa en la Unión Europea, salvo de forma voluntaria por cada uno de los fabricantes de los distintos alimentos tal y como recoge el RE 1169/2011.

Mi opinión

Por mi parte solo puedo decir que me consta que el ambiente está muy revuelto. Me ha llegado información de que una de las estructuras que representa al sector en España, la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), está tentando la opinión de los distintos gobiernos autonómicos para, imagino, ver con cuantos aliados cuenta a la hora de hacer presión en un sentido u otro. En este terreno el subsector más afectado es el del vino que no quiere las etiquetas ni en pintura.

En mi opinión este tipo de medidas son necesarias en el momento que igualan a las bebidas alcohólicas con el resto de alimentos; nunca me he explicado porque las bebidas alcohólicas estaban exentas de aportar una información que era de obligado cumplimiento para el resto de alimentos (salvo contadas excepciones).

Esto por un lado y por el otro, los mensajes de advertencia, quizá sensibilicen a una población, la europea, que tiene, un serio problema derivado del consumo de bebidas alcohólicas. De hecho de todas las regiones de la OMS, Europa es la región del mundo en la que más se consumen este tipo de bebidas. Un hecho que tiene importantes consecuencias en forma de graves problemas de salud pública. Por ejemplo, es preciso conocer que los costos sociales atribuibles al abuso del alcohol en 2010 se estimaron en cerca de155.800.000.000 € en Europa en 2010, de los cuales una buena parte (€ 82,9 mil millones de €) son asumidos por los sistema de salud. Es decir, los problemas derivados del consumo de alcohol cuestan a la sociedad europea el equivalente a su 2 a 3% del PIB.

Seguiremos al corriente de esta parece que cercana posibilidad.

Si te ha gustado esta entrada quizá te interese consultar:

  • Las calorías en las bebidas alcohólicas
  • Las bebidas alcohólicas dentro del panorama calórico
  • Calorías vacías, ése concepto
  • El efecto del alcohol sobre la salud. La opinión de la OMS
  • Informe OMS 2014: consumo de alcohol y salud en el mundo
  • Consumo de alcohol, cáncer y salud cardiovascular según la OMS (de nuevo)
  • ¿Sabes si eres alcohólico?
  • ¿Quién dice que la cerveza es buena para la salud?
  • Si no quieres taza, toma cerveza y media
  • La falacia de hablar demasiado bien de la cerveza
  • ¿Qué hay de cierto sobre la tripa cervecera?
  • No eres el único que busca remedio en Internet para la resaca
  • Cuando la resaca acecha
  • Resaca: un clavo no saca otro clavo, lo mete más

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Imagen: imagerymajestic vía freedigitalphotos.net

cocinados

Se llaman Sergio y Javier, y son los hermanos Torres, dos reconocidos cocineros aunque hasta hace unas pocas semanas yo había oído hablar de ellos. Lo cierto es que los he “conocido” a partir de la emisión de la segunda temporada del programa “Cocina2” en La 1 de TVE. Ambos son hermanos gemelos y están actualmente al mando de las cocinas del Restaurante “Dos Cielos” en Barcelona.

Este es Sergio presentando el espacio (en su difusión en el canal Fox Life)

Y este Javier

Sea como fuere, la historia es que tienen un programa de cocina que actualmente se emite los martes por la noche (muy por la noche, más bien de madrugada) después de Top Chef. Una pena, ya que al parecer los programas que más me interesan suelen tener unos horarios francamente incómodos.

De formato relativamente breve, estos dos hermanos recorren diversas zonas de la geografía española para presentarnos sus productos más genuinos y autóctonos… algo que recuerda no poco al programa de Imanol Arias y Juan Echanove “Un país para comérselo”. Pero la gran diferencia con aquel es que en este caso los dos cocineros ahondan en la cultura culinaria más tradicional para, con no poco criterio y partiendo de ese punto, presentarnos un par de recetas “diferentes”… Al menos a primera vista, se trata de propuestas arriesgadas que precisamente por lo típico de esos ingredientes clave, a los meros aficionados a la cuestión gastronómica nos cuesta imaginarnos otras recetas diferentes de las tradicionales. Por ejemplo… ¿a alguien se le pasa por la cabeza presentar un plato a base de angulas auténticas fuera de la consabida receta de ajo, aceite, guindilla y cazuela de barro? Es difícil. Pues ahí está la gracia del programa máxime cuando sendas propuestas aparecen bastante lógicas y razonadas.

Pues bien, con este punto de partida y con la sincera simpatía que promueven estos dos gemelos se establece un reto entre ellos cuyo meollo es precisamente ese… ver quién de los dos hace la mejor reinterpretación o receta alternativa con el producto o productos estrella de cada región.

El guion me parece francamente entretenido, a la par que las cuestiones culinarias se tienen bastante en cuenta, no se trata de un programa de “recetas” al uso, pero sí desde luego que se aportan muy buenas ideas con resultados bastante interesantes (o al menos eso parece mientras no los podamos probar). Una vez cada uno de ellos ha terminado su plato se lo dan a probar a un “jurado popular” que consiste en aquellas personas (tres o cuatro por lo general), conocedoras del producto como pocas, que han participado en la obtención del ingrediente estrella o en su venta. Al final, es ese jurado el que tiene que emitir su veredicto al respecto de cuál de los dos platos les gusta más… teniendo en cuenta el respeto por el producto, lo tradicional de las recetas típicas… Y a la vez todo muy informal, cercano, pero al mismo tiempo con una cuidada y bonita fotografía y puesta en escena.

De verdad que hace tiempo que no encontraba un programa de cocina tan original… aunque de lo que cabe muy poca duda que el resultado se debe en su mayor parte al buen rollete que transmiten estos dos hermanos. Yo que tú no me lo perdería, si la hora te desencaja los planes de dormir, siempre puedes hacer como yo que desde hace un par de semanas me lo grabo.

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Lo que hoy os traigo constituye para mí toda una primicia: El departamento de salud norteamericano abre a todo el mundo la posibilidad de opinar (y tener en cuenta) al respecto del informe que os hice llegar el pasado martes titulado “Nuevas directrices dietéticas norteamericanas, mucho de nuevo… bueno y también cuestionable.

Antes de continuar he de reconocer mi error. Al publicar aquella entrada, di por sentado que aquel informe del  Comité asesor para las Guías Alimentarias de 2015 y sus recomendaciones era cosa hecha, es decir, di por válido que el informe en cuestión era el definitivo sobre el que se iban a asentar las guías en cuestión. Pero no, se trata de un informe previo sobre el que posteriormente trabajará el Departamento de Agricultura (USDA) para, al final de 2015, ofrecer las guías en cuestión. En resumen, lo de la entrada del otro día era un informe de un comité de expertos que se enviaba para usarse de modo consultivo por los que finalmente elaborarán las guías definitivas.

Gobierno usa

Bueno, disculpas aparte, el caso es que además de este informe realizado por expertos, quienes van a terminar por fijar las mencionadas guías han decidido abrir un periodo consultivo dirigido a la población general para que esta haga sus comentarios, mejoras, propuestas, etcétera al informe en cuestión… ¿te imaginas que…?

¿Te imaginas que nuestro ministerio de sanidad diera la oportunidad de que sus ciudadanos aportaran sus sugerencias para elaborar unas guías de alimentación? Sería insólito… y por lo que hasta la fecha se conoce tan probable como la existencia de los unicornios rosas. Así pues olé por los norteamericanos (al menos en a lo que este caso respecta).

¿Les preguntamos a los españoles su opinión para hacer unas guías oficiales de alimentación?

Bill: ¿Crees que alguna vez veremos este tipo de consultas en España?

Así se pone de manifiesto en este enlace y, si al final te decides habrás de usar este formulario para enviar tus aportaciones, sabiendo que:

  1. La posibilidad para hacerlas llegar finaliza el 8 de mayo.
  2. Habrás de usar 250 palabras o menos por cada una de tus aportaciones… aunque existe la posibilidad de acompañarlas de adjuntos.
  3. No se puede tardar más de 20 minutos en completar las aportaciones (se sugiere realizarlas aparte y luego copiar-pegar las mismas en el formulario).

Además de la consulta popular en sí, me ha llamado bastante la atención que no es preciso ser ciudadano norteamericano para realizar las aportaciones… están abiertos a los comentarios desde cualquier parte del mundo. Sorprendente. Maravilloso y sorprendente.

Bien, ¿quién se anima a decirles que vistas las recomendaciones originales del informe en cuestión parece que se depositan demasiadas confianzas en la industria alimentaria para que esta proponga soluciones y reformule sus productos para mejorar su perfil nutricional? La base de la alimentación saludable… ¿no estaba centrada principalmente en alimentos “naturales”… qué pinta entonces tanta industria y tanta reformulación?

Lo prometido es deuda

Además de lo dicho, es hora de hacer públicas las sugerencias de un par de lectoras que me tomaron la palabra cuando ofrecí la posibilidad de hacerme llegar su interpretación de “mis” guías alimentarias en la saga de post “si yo hiciera unas guías alimentarias”. Como seguro que recuerdas, mi propuesta fue esta… y estas han sido las aportaciones de…

Beatriz Sánchez Fernández:

Guía Beatriz Sánchez Fernández

Y esta la de Noelia Torrado Cuenda:

Guía Noelia Torrado Cuenda

Os dejo a vosotros que, si queréis, hagáis los correspondientes comentarios en relación a su interpretación de “mis” guías.

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Nota: mi agradecimiento a Susana Córdoba (@Nutridietas)  para la elaboración de este post.

JusticiaIba a empezar diciendo que el fin último de este post se justifica en una reivindicación profesional, la del dietista-nutricionista, pero no sería cierto. El fin último es trasladar a la ciudadanía la oportunidad de que esta reivindique, junto con nosotros, la oportunidad de contar en eso que se llama Sanidad Pública con los mejores profesionales sanitarios posibles en el ámbito de la nutrición humana y dietética. Y claro, eso incluye que el Sistema Sanitario Público, cuente con ellos, con los dietistas-nutricionistas; un hecho que hasta la fecha no se ha producido a pesar de ser considerados como profesionales sanitarios de pleno derecho según se recoge en la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias ya en el año 2003. Un hecho que además choca frontalmente con lo que sucede en otros países del mismo entorno ya que en la mayoría de esos países a los que me refiero la sanidad pública cuenta con este tipo de profesionales. En todos menos aquí. Ya sabemos que Spain is different, again.

La situación de esta profesión en España es rocambolesca: la carrera universitaria tiene oficialmente reconocido su estatus desde 1998, está reconocida su utilidad en virtud de la Ley anteriormente mencionada, pero en la práctica se pasa olímpicamente de su figura… cuando además su utilidad está más que contrastada en virtud de lo que sucede en otros países.

Por eso, desde la plataforma Dietética sin patrocinadores (de la que ya te hablé en este post) se ha organizado una manifestación popular con el fin de demandar públicamente esta situación injusta e irregular. Esta tendrá lugar el próximo 10 de mayo, domingo, a las 12:00 frente a la sede del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Tienes la convocatoria en este enlace.

El caso es que las autoridades nuestros dirigentes saben perfectamente qué es un dietista-nutricionista, qué puede ofrecer, qué demanda y qué beneficios se obtendrían al darle empleo en la Sanidad Pública. Tengo pruebas, mira. En el año 2010 el Senado solicitó la comparecencia del representante del colectivo de dietistas-nutricionistas en esta cámara en el marco del estudio que se estaba llevando a cabo sobre las necesidades de recursos humanos en el sistema nacional de salud. Y allá que fue el entonces presidente de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas D. Giuseppe Russolillo (hoy transformada en Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas) y habló a la Cámara Alta al respecto de la utilidad y beneficios de la incorporación de este profesional a la sanidad pública en diversos entornos. Tienes un resumen de su discurso en este enlace, que se basó en su mayor parte en el artículo Incorporación del dietista-nutricionista en el Sistema Nacional de Salud (SNS): Declaración de Postura de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas.

Lo más “gracioso” del tema es que, tras haber valorado la comparecencia, en las conclusiones de aquel informe que realizó el Senado se podía leer lo siguiente:

Con la inclusión de las prestaciones sanitarias de un dietista-nutricionista en el Sistema Nacional de Salud mejoraría de la calidad de vida, se reducirían las enfermedades relacionadas con la nutrición, mejoraría la relación coste-efectividad, y se reducirían, asimismo, las listas de espera y asistencia sanitaria pública para toda la población española en condiciones de igualdad efectiva, lo que es especialmente importante en una población donde los índices de obesidad están creciendo de forma alarmante, en especial en niños y adolescentes.

Esto es, repito lo que concluyó el Senado en su informe allá en el año 2010… y aquí estamos los profesionales… sin plazas; los ciudadanos… sin la posibilidad de disfrutar de un mejor servicio y; los ciudadanos de nuevo… palmando dinero público a partir de una peor relación coste-efectividad de entre los posibles recursos.

¿Lo quieres más claro? Acércate y acompáñanos…

DSP

Además tendrás la posibilidad, seguro, de poder hablar con muchos de nosotros… estaremos encantados de conocerte. Las redes sociales también son muy importantes para nosotros, por eso, te invitamos a que uses a discreción la etiqueta #SanidadDesnutrida con la que se aglutinan nuestras, vuestras… reivindicaciones en este sentido

Si te ha gustado este post quizá te interese consultar:

  • ¿Te gustaría contar con dietistas-nutricionistas en la sanidad pública? Aquí puedes aportar tu granito de arena
  • Consejo General de Colegios Oficiales de dietistas-nutricionistas: una realidad
  • Sanidad pública, dietistas-nutricionistas y política
  • 24/11: Día del Dietista-Nutricionista
  • El ejercicio profesional de la nutrición en España: distintas posturas
  • El dietista-nutricionista un profesional multidisciplinarmente ignorado
  • El dietista-nutricionista: un profesional sanitario ninguneado (parece el de antes, pero no)

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Imagen: Stuart Miles vía freedigitalphotos.net

EFE

  • La primera la comercializó la cervecera estadounidense Krueger en el año 1935.
  • En 2014 se vendieron más 6.400 millones de unidades, por un valor superior a los 500 millones de euros y un incremento del 4 % sobre 2013.
  • Ahora se llevan más esbeltas, con más colores e incluso con indicadores de la temperatura del líquido que contienen.

Lata de cerveza de 1935

Las latas de bebida cumplen 80 años, desde que en 1935 la cervecera norteamericana Krueger comenzó a vender su producto dentro de un contenido metálico a presión, y lo hacen tratando de innovar en tamaños y espesor de material y con el reto de buscar la personalización de cada envase para cada cliente.

El aniversario de la creación de las latas de bebidas llega tras un buen año de ventas en el mercado ibérico, que incluye a España y Portugal y donde solo hay cuatro fábricas, ya que en 2014 se vendieron más 6.400 millones de unidades, por un valor superior a los 500 millones de euros y un incremento del 4 % sobre 2013.

Así lo ha explicado el presidente de la Asociación de Latas de Bebidas de España, Marcos González-Cuevas, quien considera que este aumento, tras varios ejercicios de pequeñas caídas, es otro indicador de la mejora del consumo en España.

Las latas de bebida, desde su creación, han evolucionado en su tamaño con la llegada hace años de un formato más estrecho y alto, que “se asocia a la esbeltez y, por eso, empezó en la cerveza sin alcohol”; y más ligero porque “cada vez se busca reducir más el espesor del metal“, que es una aleación de hojalata, ha dicho.

Sin embargo, “tampoco es un envase que permita grandes innovaciones”, dado que se fabrica a partir de grandes planchas de metal que llegan a las plantas, donde se cortan, pulen y barnizan con pinturas que cumplen estrictas especificaciones de seguridad alimentaria.

Últimas innovaciones

Dentro de ese proceso, las últimas innovaciones en las latas se han producido en su aspecto exterior, con decoraciones de algunas marcas que ya incluyen seis colores, con la escritura de nombres personales en cada envase y con indicadores de frío, ha detallado González Cuevas.

También se han buscado otras formas de promoción de las bebida en lata, como crear un modelo que puede usarse como vaso fácilmente, pero, según el presidente del sector, “la principal revolución del futuro irá hacia la personalización de las latas”.

Las primeras experiencias en este sentido fueron las de los códigos QR, generalizados en el exterior de las latas, con los que los consumidores, mediante un teléfono inteligente, pueden acceder a promociones o campañas de publicidad.

Pero ya se han realizado otras experiencias más evolucionadas de códigos numéricos diferentes bajo las lengüetas de algunas latas, que ofrecen el acceso del consumidor a campañas promocionales o regalos.

“Ya disponemos de la tecnología para hacerlo y creo que va a ser el futuro, no por las promociones de cara al consumidor, sino por la información que pueden obtener los fabricantes de bebidas”, ha detallado.

El acceso a esos códigos, ha explicado, “le dice al fabricante muchas cosas, como qué consumidores tiene, en qué sitios, de qué edades y a qué hora beben más” y, “a partir de ahí, pueden tomar sus decisiones”.

Estacionalidad

Esos datos pueden incidir en que las producciones “vayan al detalle” porque “ahora somos un poco como los del campo, dependemos de la temperatura”, ya que “tenemos calculado que en enero se consume el 7% de los refrescos y cerveza y en agosto hasta el 13%”, pero “tampoco demasiado calor es bueno y, a partir de cierta temperatura, se beben menos refrescos”, ha asegurado.

Esa personalización puede incidir también a dónde llevar las latas, aunque el mercado de este producto está marcado por las distancias, ya que se trata de un envase que debe ser transportado en camiones prácticamente en su formato final.

Por eso y para que tengan un coste asumible, las latas solo pueden viajar en camión porque no se pueden transportar cantidades muy grandes y deben desplazarse durante un número de kilómetros determinado, dado que si se supera, también encarece el producto.

Así, las fábricas de latas se distribuyen de forma estratégica y las cuatro ubicadas en España se encuentran en Selva del Camp (Tarragona), Valdemorillo (Madrid), ambas de la empresa británica Rexam; Agoncillo (La Rioja) y Dos Hermanas (Sevilla), que pertenecen a la estadounidense Crown, con unos 600 empleados entre todas.

Una plantilla que “se ha mantenido en los años malos”, ha explicado, porque “en todos los casos se ha buscado mantener el nivel de empleo y la caída de la demanda ha sido menor que en otros bienes, ya que el consumo se ha desplazado de la hostelería a las casas y allí se bebe más lata”, ha detallado.

Este tipo de envase es el que más se recicla, ya que se recuperan nueve de cada diez, por lo que cree que es “una industria muy limpia”, ha apostillado González-Cuevas, directivo de la planta riojana.

20MINUTOS

  • Este autómata es capaz de comunicarse con personas y de interpretar sus emociones.
  • Pepper es desde este mes la nueva estrella del programa matutino ‘Ohayo Studio’ de la cadena Tokyo TV.
  • A partir de junio podrá ser adquirido también por particulares por un precio estimado de 198.000 yenes (1.400 euros).

Robots dependientes

El conocido robot Pepper, capaz de comunicarse con personas y de interpretar sus emociones, es el primer androide en aparecer como presentador de un programa infantil de la televisión japonesa.

A partir de este 6 de abril, Pepper se ha convertido la nueva estrella del programa matutino Ohayo Studio de la cadena Tokyo TV.

El androide interactuará con otros presentadores e invitados y exhibirá sus dotes para el entretenimiento, como bailar, hacer bromas o decir trabalenguas, explicó la portavoz.

Pepper ha sido desarrollado de forma conjunta por SoftBank Mobile Corp y la compañía francesa de robótica Aldebaran Robotics, y según la compañía nipona de telecomunicaciones, es “el primer robot personal del mundo capaz de leer emociones” y fabricado en serie.

El androide está actualmente disponible para desarrolladores tecnológicos y de software, y a partir de junio podrá ser adquirido también por particulares por un precio estimado de 198.000 yenes (1.400 euros, más de 1.500 dólares).

Según sus creadores, podrá emplearse en el hogar para funciones como el entretenimiento familiar o el acompañamiento de personas mayores, así como en el ámbito sanitario.

Pepper también ha sido incorporado como dependiente a algunos establecimientos de Nespresso y Softbank en Japón y se ha convertido en la cara más visible del líder nipón de las telecomunicaciones a través de diversas campañas publicitarias.

El autómata tiene una altura de 120 centímetros y un peso de 28 kilos, y está equipado con un interfaz de “reacción proactiva” que le permite reconocer la voz humana, analizar su tono e interpretar gestos faciales o lenguaje corporal.

Comida basura

Si hay una necesidad sobre la que parece que hay pocas dudas al respecto de las estrategias de marketing que sigue la industria alimentaria en general, es la de reducir la presión que ejercen los distintos productores sobre la población infantil. Y no es para menos, para ponerte en situación te sugiero que eches un vistazo al inmenso documental “Más allá del peso” o a este revelador post, ahí tienes algunos ejemplos de a qué tipo de presión me refiero.

Consciente de esta situación la OMS ha elaborado un documento con las normas que sería conveniente observar a la hora de dirigir no importa qué campaña de marketing al público infantil. La verdad es que es como para ponerlo en un pedestal. Tanto que es el típico documento que nuestras autoridades se pasarán a buen seguro por el arco del triunfo y que jamás veremos cumplirse (tiempo al tiempo y ojalá me equivoque). Lamentablemente.

En resumen y para no aburrirte, ya que lo gordo está precisamente en el contenido del documento, la OMS ha lanzado una herramienta para ayudar a los distintos países a reducir la promoción de alimentos con demasiada grasa, azúcar y sal dirigida a niños, tal y como pone de manifiesto en su web. Voy a dejar a un lado las razones que han movido a la OMS para realizar este trabajo ya que, en relación con la prevención obesidad infantil, además de conocidas las puedes obtener en el enlace anterior. Vamos al lío.

El documento en cuestión es este y la parte importante, donde está el meollo, está contenida en la tabla del anexo, es decir en la tabla de la página 11 y siguientes. Dicha tabla contiene 17 categorías de alimentos y la OMS sugiere que solo aquellos alimentos que dentro de su categoría cumplan con determinadas características nutricionales deberían poder anunciarse “para los niños”. O dicho de otra forma… si un determinado producto no cumple dichas características su fabricante debería tener prohibido realizar campañas de marketing y comercialización con los niños como publico objetivo. En concreto ésas características refieren exclusivamente al contenido de: grasa total; de grasas saturadas; de azúcares totales; de azúcares añadidos (es decir que no formen parte del alimento de forma consustancial y a diferencia del ítem anterior); de edulcorantes distintos del propio azúcar; de sal; y de calorías.

Es decir, si la composición de un determinado producto excede un determinado valor de alguna de las categorías mencionadas en 100g de producto… ese producto no debería tener permitido anunciarse. Seguro que te mueres por conocer las categorías y las recomendaciones de la OMS. Vamos a verlas:

Categoría 1. Chocolate y productos de confitería, barritas energéticas, y postres y aderezos “dulces”: No deberían poder anunciarse ninguno con independencia de su contenido en los ítems anteriormente señalados.

Categoría 2. Bollería, galletas dulces y pasteles; otros productos de pastelería dulces y las mezclas para su elaboración: No deberían poder anunciarse ninguno con independencia de su contenido en los ítems anteriormente señalados.

Categoría 3: Aperitivos salados (palomitas de maíz y maíz; frutos secos; galletitas y pretzels salados; otros aperitivos a base de arroz, maíz, o patata): Solo deberían anunciarse aquellos elaborados con cero azúcares añadidos y con un máximo de 0,1g de sal por cada 100g de producto.

Categoría 4. Bebidas (este ítem se subdivide a su vez en cuatro apartados):

  • Zumos: No deberían poder anunciarse ninguno con independencia de su contenido en los ítems anteriormente señalados.
  • Bebidas lácteas: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 2,5g de grasas totales; con cero azúcares añadidos y con cero edulcorantes.
  • Bebidas energéticas: No deberían poder anunciarse ninguna con independencia de su contenido en los ítems anteriormente señalados.
  • Otras bebidas (Colas, limonadas, naranjadas, otros refrescos, bebidas azucaradas, aguas minerales y aguas “con sabores”… con azúcares añadidos o con edulcorantes: Solo deberían anunciarse aquellos que tengan cero azúcares añadidos y cero edulcorantes.

Categoría 5. Helados: No deberían poder anunciarse ninguno con independencia de su contenido en los ítems anteriormente señalados.

Categoría 6. Cereales de desayuno: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 10g de grasas totales; menos de 15g azúcares totales; y menos de 1,6g de sal.

Categoría 7. Yogures, leches fermentadas, cremas y alimentos similares: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 2,5g de grasas totales; menos de 2,0g de grasas saturadas; menos de 10g de azúcares totales y; menos de azúcares totales; y menos de 0,2g de sal.

Categoría 8. Quesos: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 20g de grasas totales; y menos de 1,3g de sal.

Categoría 9. Comidas y platos precocinados o listos para comer: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 10g de grasas totales; menos de 4g de grasas saturadas; menos de 10g de azúcares totales; menos de 1g de sal; y menos de 225 kcal/100g.

Categoría 10. Mantequilla y otras grasas y aceites: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 20g de grasas saturadas; y menos de 1,3g de sal.

Categoría 11. Pan y otros productos afines: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 10g de grasas totales; menos de 10g de azúcares totales; y menos de 1,2g de sal.

Categoría 12. Pasta fresca o seca, arroz y otros cerales: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 10g de grasas totales; menos de 10g de azúcares totales; y menos de 1,2g de sal (lo mismo que en el caso de la categoría anterior)

Categoría 13. Carne fresca y congelada, carne de aves, pescados y similares, huevos: Tienen libertad para anunciarse sin restricciones al respecto de su composición nutricional.

Categoría 14. Carnes procesadas, aves y pescados procesados: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 20g de grasas totales; y menos de 1,7g de sal.

Categoría 15. Fruta, verduras y hortalizas frescas o congeladas: Tienen libertad para anunciarse sin restricciones al respecto de su composición nutricional.

Categoría 16. Frutas, verduras y hortalizas procesadas: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 5g de grasas totales; menos de 10g de azúcares totales; cero azúcares añadidos y; menos de 1g de sal.

Categoría 17. Salsas y aderezos, incluyendo los productos para dippear/untar: Solo deberían anunciarse aquellos que aportaran menos de 10g de grasas totales; cero azúcares añadidos y; menos de 1g de sal.

Aplausos

Con un par de…

Hay que reconocer que la OMS los tiene bien puestos… eso y que no le va a hacer caso ni Dios… o a medias. Lo digo porque tengo bastante claro lo que va a suceder en nuestro país, algo que, no es por casualidad, no es lo mismo que ocurre, actualmente, en otros países en los que estas medidas ya se están aplicando. ¿Quieres ejemplos? No creo que te sorprenda, en especial los países escandinavos (Noruega, Dinamarca…) donde estas condiciones o similares no solo se están haciendo cumplir, sino que además han servido de inspiración a la OMS para elaborar esta herramienta.

Tampoco es por casualidad que los únicos grupos de alimentos que tienen “libertad” para anunciarse con independencia de su composición son solo los alimentos frescos (aunque se comercialicen congelados). Y otro de los aspectos llamativos es que el grupo de la bollería, el de la confitería, el de los zumos, el de las bebidas energéticas y el de los helados NO deberían anunciarse fuese cual fuese su composición… Y el de las bebidas azucaradas o con edulcorantes solo podrían hacerlo mientras no llevaran ni azúcar ni edulcorantes (me da que en la OMS además están de cachondeo). En resumen, a tomar por… con esos alimentos en lo que se refiere a su publicidad dirigida a los niños.

Y añado… si los alimentos no recomendados son los que son, y los que quedan tienen las limitaciones que tienen, (salvo los frescos, que no tienen ninguna) ve tomando nota porque lo que no es bueno para tus hijos tampoco lo es para ti… Y si de mí dependiera, estas normas no solo las aplicaría a la publicidad dirigida a los niños sino que las haría extensiva a toda la publicidad de los alimentos. ¿Acaso hay algo que justifique el no hacerlo?

Si te ha gustado esta entrada quizá te interese consultar:

  • El irresoluto e ¿irresoluble? problema de la obesidad: Segunda serie sobre el tema de ‘The Lancet’
  • Las claves de los raros casos de éxito en el control poblacional de la obesidad
  • Todo podrido: los intereses de la industria alimentaria distorsionan las políticas de salud pública

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Imagenes: Ambro vía freedigitalphotos.net

HierroUno de los temas más candentes en el mundo de la nutrición y de la alimentación refiere a lo concerniente al hierro. No se trata de una cuestión de matices, a este respecto hay pocas dudas: tal y como señala la propia OMS la deficiencia de hierro es el trastorno nutricional más común y extendido en el mundo, afectando a un gran número de habitantes en los países en desarrollo pero siendo al mismo tiempo la más prevalente de las deficiencias nutricionales en los países industrializados. Tal es así, que la cuestión del hierro es protagonista en nuestro medio de esa poco adecuada práctica que es la del “nutricionismo”… resumida muy fugazmente como: toma mucho de esto que te hace falta porque es bueno para aquello.

Sin embargo, al mismo tiempo de esta férrica situación deficitaria y generalizada, existe un grupo de patologías que se caracterizan por todo lo contrario. Quienes las padecen mantienen unos niveles excesivos de hierro en la sangre, algo que al mismo tiempo les supone serias complicaciones metabólicas y por ende en su salud.

¿Qué es la hemocromatosis?

Más allá del resultado incuestionable del caso, un exceso de hierro en la sangre dentro de niveles considerados tóxicos, se distinguen básicamente dos tipos de hemocromatosis en relación a su origen:

  • La hemocromatosis primaria: un trastorno congénito y hereditario, por lo tanto con causas genéticas. Las personas en esta situación absorben más hierro de lo que es habitual a través de su aparato digestivo. Así, el hierro se acumula en su cuerpo y en especial en el hígado donde es especialmente negativo. Como muestra un botón, Los pacientes con hemocromatosis hereditaria pueden llegar a almacenar hasta 20-40 g de hierro en su organismo, una cantidad netamente superior a los 0,3-0,8 g de las personas sin hemocromatosis.
  • La hemocromatosis secundaria (adquirida): debida en estos casos a otros trastornos relacionados con la sangre (tales como talasemia o ciertas anemias) o, aunque más infrecuente, a una sobrecarga de hierro recibido por transfusiones sanguíneas. En otras ocasiones la hemocromatosis secundaria está asociada a personas con antecedentes de alcoholismo prolongado u otros problemas de salud.

Normalmente en ambos casos y en sus fases iniciales, cuando a veces todavía no son apreciables lesiones patológicas en órganos, los pacientes con hemocromatosis pueden experimentar cierta sensación de fatiga y somnolencia (situación que en no pocas ocasiones se suele achacar, curiosamente a la anemia ferropénica). Más adelante son frecuentes los síntomas asociados a disfunción hepática ya que este órgano suele ser el más afectado pudiendo aparecer síntomas ligados a la insuficiencia hepática grave tales como hemorragias digestivas, alteración del nivel de conciencia, acumulación abdominal de agua (ascitis), etcétera. En estos pacientes también es común que la hemocromatosis desemboque en diabetes a consecuencia de la afectación del páncreas. Al mismo tiempo son esperables ciertas enfermedades articulares habitual en los casos de sobrecarga férrica (artritis, artrosis…). Sin embargo de entre todas las complicaciones la más preocupante sin duda alguna sigue siendo la insuficiencia cardiaca.

La incidencia de la hemocromatosis es dispar en relación al género, en el caso de las mujeres, las menstruaciones mensuales enlentecen las lesiones orgánicas asociadas hasta después de la menopausia. Sin embargo, los hombres son especialmente susceptibles a la hemocromatosis porque carecen de mecanismos fisiológicos de pérdida de hierro como la menstruación, el embarazo o la lactancia.

Tratamiento de la hemocromatosis

Donar sangre

El tratamiento de la sobrecarga férrica difiere de forma importante en base a la causa que la ha motivado. En los casos de hemocromatosis primaria (hereditaria) el principal tratamiento suele consistir en la práctica de flebotomías periódicas (extracciones de sangre). con este procedimiento se extraen cada semana aproximadamente unos 450 mL de sangre que eliminando la cantidad de unos 0,2g de hierro cada vez (un aspecto indirectamente positivo de esta práctica consiste en saber que al menos en España la sangre procedente de las flebotomías puede usarse para transfusiones en pacientes que necesitan sangre, según la Asociación Española de Hemocrmatosis). La cantidad de 0,2g de hierro eliminados con cada flebotomía equivale a la cantidad de hierro absorbida con los alimentos durante 2 a 6 meses.

Además, otro de los tratamientos habituales consiste en la utilización farmacológica de diversos quelantes de hierro en base a las circunstancias del paciente. Es decir, la utilización de principios activos que facilitan y aumentan la eliminación metabólica del hierro acumulado. Estos quelantes pueden ser utilizados tanto en las hemocromatosis primarias como en las secundarias siempre bajo criterio médico.

La cuestión dietética

Al mismo tiempo, sean los que sean los tratamientos empleados, estos deben ir respaldados por el seguimiento de una serie de directrices dietéticas tendentes a la no inclusión de alimentos especialmente ricos en hierro, ni de aquellos elementos que faciliten su absorción (de otra manera se estaría haciendo el ridículo si con la dieta se incorpora hierro al mismo o mayor ritmo que el que se elimina con la dieta).

Por tanto, en especial se recomienda:

Hemoglobina

  • Limitar de forma severa todas aquellas fuentes dietéticas de hierro “hemo”, es decir aquel hierro ligado al complejo “hemoglobina” (de ahí su nombre) y por tanto aquellos alimentos de origen animal especialmente ricos en hierro (los vegetales por cuestiones obvias, no tienen hemoglobina, no serán nunca fuente de hierro “hemo”). Es decir se recomienda limitar las carnes, pescados, aves y sus derivados muy especialmente aquellos alimentos con mayor concentración de hierro: carnes rojas, caza, marisco en general (en especial si está crudo o poco cocinado como suele suceder con las ostras, almejas, mejillones… ya que existe el riesgo de intoxicación con Vibrio vulnificus, una bacteria especialmente letal en personas con hemocromatosis), hígado, morcilla, etcétera.
  • Evitar la ingesta de alimentos fortificados en hierro del tipo “cereales de desayuno”, “barritas para deportistas” y por supuesto aquellos suplementos de hierro como los “multivitamínicos” (a pesar de su nombre suelen incluir diversos minerales en su composición y el hierro es uno de los típicos) o sustitutos de comidas (barritas, batidos…) ya que habitualmente se presentan fortificados en diversos micronutrientes.
  • A su vez es muy importante evitar los suplementos que contengan vitamina C y el alcohol ya que ambas sustancias incrementan la biodisponibilidad del hierro dietético y por ende facilitan su absorción. Además, en el caso de alimentos que incluyan vitamina C de forma natural (frutas, hortalizas…) conviene separar su consumo de aquel en el que se intuye hay otros alimentos que son ricos en hierro.

Curiosamente, de entre todas las fuentes consultadas para la realización de este post, no he encontrado ninguna limitación al respecto de las fuentes dietéticas de hierro “no hemo” (todo el presente en los alimentos de origen vegetal). Supongo que porque su tasa de absorción es un orden de magnitud inferior al del hierro “hemo”… pero de ahí a no tenerlo en cuenta para nada no deja de llamarme la atención. Por poner un ejemplo, no se dice nada al respecto del consumo de lentejas, soja, piñones, sésamo, orejones, pasas… alimentos, en su género, con un relativamente alto contenido en hierro.

Así pues, si estás en esta situación o sospechas de ello, mi sugerencia es que te pongas en manos de un profesional médico cualificado y que luego solicites el consejo de un dietista-nutricionista que pueda concretar de forma individual una pauta dietética equilibrada a la par que adaptada a tus especiales necesidades.

Fuentes consultadas:

  • Iron Disorders Institute (USA)
  • Asociación Española de Hemocromatosis (España)
  • Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (USA)
  • MedLinePlus (USA)
  • Hoja de información para el paciente y su familia (Greenwich Hospital, USA)
  • The Haemochromatosis Society (UK)
  • Haemochromatosis Australia
  • Krause’s Food and the Nutrition Care Process (13ª Ed)

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Imagen:  Pumbaa, Stefan, Yikrazuul vía Wikimedia Commons

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